Cap.1
Sentado en la banca del mirador junto al río, sus hinchados pies colgaban y eran bañados por las tranquilas y cristalinas aguas mientras acariciaba su abultado vientre, su mirada a lo lejos se perdía. Pero su mente, su mente estaba lejos muy lejos de ese lugar. De hecho su mente se encontraba perdida en otro tiempo, otro lugar, en otro mundo... en otra vida..
- Falta poco.... - murmuro pensativamente
Por el tamaño de su vientre podía entenderse que esa afirmación era cierta.
- DIOS!!!!! - su exclamación llevaba a partes iguales, confusión, desesperanza, amargura, dolor, ira, enojo.
Sí, el Teniente Sean Mcarty sentía todo eso y más. Tenia todos los motivos para sentirse de esa forma.
*****************
- Hey! Sean espérame!
Sean se giro para ver a su amigo Mik que se apresuraba para alcanzarlo, ambos vestían sus respectivos uniformes.
- Así que.. hoy es el gran día. Eh?- dijo Mik, cuando finalmente lo alcanzó.- ¿ Estas nervioso?.
- No, cuando la vea, voy a caminar directamente a ella, le voy a pedir que sea mi esposa y le voy a entregar el anillo de compromiso.
- ¿ Anillo?,¿Cual anillo?- pregunto Mik intrigado, porque que él supiera su amigo no tenia ninguno.
- Este anillo- dijo Sean mostrando orgullosamente una caja de terciopelo azul, dentro de la cual habia un hermoso anillo de oro con un solitario brillante en el.
- Wow, ¿A quien se lo robaste?
- Ehh - dijo dándole un golpe en la parte de atrás de la cabeza - que me ha costado el sueldo de casi dos meses.
- Ah!, por eso no saliste de la base durante nuestra ultima misión. Y andabas...
- Para ya!, - Advirtió Sean enfadándose.
- Esta bien - riéndose Mik levanto las manos en señal de rendición - Así que estas decidido.
- Sip, ella es la única, la especial, la que quiero que este junto a mi por el resto de mi vida.
- Para, para , para, mejor me voy no vaya a ser que tu enfermedad se me contagie. Yo quiero disfrutar de mi eterna solteria. Además para que hacer feliz solo a una, cuando hay tantas.- Riéndose Mik se alejo dispuesto a disfrutar de sus bien merecidos días libres.
- Por más que corras no podrás huir para siempre, Mik. Ella te encontrara cuando menos lo pienses - le grito Sean antes que su amigo se alejara demasiado hacia su vehículo que estaba estacionado cerca.
- Le llevo mucha ventaja, como para que me alcance - respondió Mik subiéndose al auto.
Sacudiendo la cabeza Sean se dirigió a su propio vehículo estacionado algo más lejos. Pensó en su amigo, era bromista, revoltoso, le gustaba cambiar constantemente de pareja, valiente, era alguien con quien podías contar en momentos difíciles para que te cuidara la espalda. Y dada su linea de trabajo eso era esencial para volver a casa entero y fuera de una bolsa plástica. Esperaba que encontrara la mujer que lo hiciera feliz y lo ayudara a establecerse finalmente.
Saliendo finalmente del estacionamiento se dirigió a la casa de su novia Isabel, llevaba tanto tiempo sin verla, que parecía una eternidad. Sus pantalones apretaban, que era un infierno, ante la idea que pronto la vería otra vez. Podría sentir su olor, su piel, su calor, su sabor.... Con esfuerzo alejo esos pensamientos mientras cruzaba la ciudad, además no se vería muy bien que llegara con una erección del tamaño del everest.
Era feliz, se sentía el hombre más afortunado de universo.Tres meses después, finalmente se casaron y su primer hijo, el pequeño Sean, nació un año después.
Todo marchaba a pedir de boca
Cuando lo llamaron, para otra misión que no existía, él y su grupo debían entrar a un pais lleno de revueltas, localizar al embajador y cinco agregados, todos en poder de un violento caudillo local y sacarlos a todos de una sola pieza.
los libros que he leído o me han contado
miércoles, 27 de junio de 2012
martes, 24 de enero de 2012
cambios
el blog estara sujeto a cambios mientras encuentro el estilo que mas me gusta
por el momento deberan tener calma
Suscribirse a:
Entradas (Atom)